Me temo que hay una quiebra del contrato social que se estableció entre sociedad y agricultores en el momento fundacional de la Política Agraria Común (PAC) en 1962, tras el tratado de Roma del 1957.
Cuando se funda la PAC se hace bajo los objetivos de: alimentos baratos, abundantes y seguros con preferencia comunitaria y como contrapartida garantía de renta para los agricultores. Pues, ninguno de los objetivos fundacionales parece que vayan a mantenerse en el futuro inmediato.
Es decir, que desde aquí pongo en cuestión que a partir de ahora: los alimentos vayan a ser baratos, abundantes y seguros. Por supuesto que ya no habrá preferencia comunitaria y se acabó garantizar la renta a los agricultores.
Y es una pena… Aunque el sistema para conseguir estos objetivos ha cambiado y evolucionado enormemente desde 1962, estos objetivos fundacionales seguían inspirando las políticas públicas de la UE hasta no hace mucho.
Sin embargo, se perciben unas fuertes tendencias sociales, representadas implícitamente en muchas de las opciones mayoritarias que se presentan a las elecciones, que parecen compartir ciertos puntos de vista negativos con respecto a la agricultura; aunque no nos lo digan a la cara.
Las protestas de los agricultores de este final de año no son nuevas, pero la gran diferencia es que en este momento estamos en el punto de ruptura. En este episodio trato de explicarlo con una gran dosis de sarcasmo y amargura que me deja algo de mala conciencia al pintar un panorama tan descorazonador en estas fechas.
En cualquier caso, Feliz Año Nuevo. Los agricultores y el sector sabremos buscar soluciones con o sin la ayuda de la Unión Europea.

